¡Por tu compra de $100.00 o más, tu envío será totalmente gratis! 

Los aceites esenciales y sus particularidades


A pesar de su larga historia y sus maravillosos beneficios, los aceites esenciales no dejan de ser un ingrediente más. Están en todas partes: desde los detergentes de la más baja calidad hasta las velas más veneradas. Pero, como muchos otros ingredientes, hay un espectro de calidad determinado por cómo se cultivan, fabrican y manipulan.

Simplemente lo mejor

Los mejores ingredientes dan como resultado mejores productos. Por eso, cuando hacemos un pastel, se nos dice que usemos el mejor azúcar, la mejor harina y el chocolate más exquisito. Hacer un perfume es igual. Cuanto mejor sea el aceite esencial, mejor olerá en una fragancia, o mejor te sentirás cuando te bañes con él. Realmente es una fórmula bastante sencilla, después de todo, un producto, ya sea un brownie, una bomba de baño o un acondicionador, es solo la suma de las partes que lo forman y las personas que lo hacen.

Asegurarnos de que solo los aceites de alta calidad se conviertan en un producto Lush es una tarea que incluye a muchos departamentos y países. Significa tener buenas relaciones con los productores de las materias primas y con los proveedores de aceites. Significa tener un equipo cuyo olfato esté entrenado para detectar cualquier mínimo cambio en la calidad. Significa usar la tecnología más puntera para crear una especie de huella digital de cada aceite para asegurarnos que no se adulteran durante el proceso. Significa tener un gran conocimiento de la ley y las normas de seguridad. Significa, al fin y al cabo, tener equipos trabajando día y noche para mantener los altos estándares de la industria.

Pero ¿cómo podemos saber si un aceite esencial es bueno o no? En una pequeña oficina en Poole, Inglaterra, los analistas de control de calidad Alina Gliwinska y Nicola Bowman trabajan entre cientos de pequeños viales y archivadores llenos de datos. Utilizan los softwares más competitivos de la industria para garantizar que los aceites esenciales que se añaden a los productos son los mejores. Es asombroso pensar que desde esta pequeña oficina Alina, Nicola y su equipo se aseguran de que los productos hechos en las fábricas que Lush estén a la altura.

"En pocas palabras, verificamos todos los aceites esenciales que entran en este edificio para asegurarnos de que no hayan sido adulterados de ninguna manera. Ese es básicamente el quid de todo lo que hacemos; asegurarnos de que estamos comprando materiales de la mayor calidad posible”, nos dice Nicola.

Sin embargo, a pesar de tener una gran variedad de equipos especializados, la herramienta más importante que tienen los dos es su nariz. Y ahí es donde comienza todo el proceso para verificar la calidad.

Antes de adquirir cualquier aceite esencial, primero reciben una muestra representativa de la calidad del lote que desean comprar. Nicola y Alina tienen que determinar si el contenido del vial que reciben es lo suficientemente bueno como para convertirlo en productos y perfumes. Así es como comienza el proceso, con unas notas de olor.

"Se inicia a través del olfato. ¿A qué huele? ¿Huele bien? ¿Es lo que estamos buscando?, se pregunta Nicola.

Pero las narices de Alina y Nicola no son las de un súper humano. Explican que los matices que huelen en las fragancias son el resultado de la cantidad de tiempo que han estado trabajando con ellos.

“Todo depende de la experiencia que tengas con el olfato. Si trabajas con estos aceites y los hueles mucho, con el tiempo te volverás más sensible a las diferencias que existen entre ellos”, continúa Alina.

Entonces, ¿para qué los huelen? Hay que tener en cuenta que el más mínimo cambio en el entorno, los métodos de producción o las condiciones climáticas, pueden tener un impacto en el olor de un aceite esencial. Es tarea de Nicola y Alina determinar si esos cambios se deben a variaciones naturales, cambios honestos en el proceso o, en el peor de los casos, ingredientes adicionales que hayan diluido en el producto.

Para poder asegurarse de que los aceites son de la calidad esperada, el equipo tiene una colección de aceites de control: quién es quién en el mundo del aceite esencial. Estos controles se han desarrollado a través de un trabajo exhaustivo con el equipo de compras, que viaja por todo el mundo para conocer a los proveedores y los procesos que llevan a cabo.

Nicola y Alina comparan la muestra representativa con su modelo de aceite esencial y, si la cosa no cuadra, investigan un poco más. Lo que hacen entonces es introducir la muestra en un sistema de cromatografía de gases-espectrometría de masas (GC-MS), una máquina que separa los compuestos volátiles individuales de un aceite esencial para ver su composición química.

"Desglosamos la fragancia en sus componentes químicos y esto es lo que produce la huella digital que usamos para comparar con nuestros controles", aclara Nicola.

Una vez que se ha tomado la "huella digital", Alina y Nicola son capaces de analizar los resultados y determinar las posibles razones de las variaciones. Y la variación no es necesariamente algo malo. Las plantas como la menta vienen en diferentes formas, tamaños y colores y pueden oler ligeramente diferente, pero eso no significa que estas diferencias sean malas. Los aceites esenciales son productos naturales, y desde el comienzo del proceso de crecimiento hay cosas que pueden afectar el rendimiento de una planta.

"Todo puede tener un impacto en la calidad de un aceite. Puede haber diferentes orígenes de los materiales, o se puede haber usado un tipo diferente de planta. Incluso las condiciones climáticas pueden influir Si hay una inundación o un huracán, eso puede afectar al producto y a lo que podemos obtener del cultivo", defiende Alina.

Pero, gracias al proceso de verificación de calidad en dos pasos, y la estrecha relación que los equipos mantienen con los productores y proveedores, no es frecuente la devolución de lotes. Esto ayuda a asegurar que el desperdicio sea mínimo.
 

En buenas manos

Pero la calidad no es solo cosa de las mejores fragancias o efectos. Nicola y Alina también se aseguran de que los aceites esenciales, así como los perfumes producidos a partir de ellos, sean seguros para cualquier uso. Esto significa que todos los alérgenos se miden y controlan de acuerdo con la IFRA (Asociación Internacional de Fragancias).

Pero no son solo los alérgenos los que representan un riesgo. Los aceites esenciales pueden ser peligrosos. Como pasa con cualquier ingredientes natural existe una delgada línea entre lo seguro y lo nocivo. Por ejemplo, para obtener aceite esencial de almendras, primero debe separarse un veneno mortal llamado cianuro. Alina y Nicole son responsables de comprender y regular las cantidades de productos químicos en cualquier aceite o perfume.

Las regulaciones de la IFRA se dividen en 11 categorías diferentes según el fin al que se va a destinar un producto. Esto significa que un gel de ducha y un humectante pueden contener diferentes calidades de productos químicos porque uno se lava, mientras que el otro se deja en la piel.

"Cuando desarrollamos nuevos productos, con frecuencia tenemos que hacer cambios porque a los inventores les gusta ser creativos y no dejar que nada empañe su creatividad. Muchas veces no se paran a mirar lo caros que son o cuántos alérgenos tienen”, comenta Alina.

"Si hacen una fragancia y les gusta, entonces me dan esa información, y yo verificaré si cumple con las regulaciones. Un problema que tienen a menudo es el del alcohol bencílico. Debido a que es uno de los sintéticos que usamos, pero también se da de forma natural en el jazmín, si los juntas, obtienes una cantidad de alcohol que no es segura para nosotros. Cuando eso sucede, combinamos los datos, analizamos la fragancia y hacemos cálculos para ver qué cantidad de sustancia podemos usar en un producto para hacerlo lo más seguro posible", concluye.

Por lo tanto, que los aceites esenciales sean naturales no es garantía de seguridad, alta calidad o efectividad. Todo depende de cómo se cultiven, fabriquen y manipulen. Más allá de las increíbles mezclas y los atractivos aromas, el mundo de la ciencia se encarga de garantizar que los aceites esenciales de los productos que usas a diario sean lo mejor posible.